Monday, June 8, 2009

(Riding the) Bullet

Desde hace aproximadamente 7 u 8 años, he venido siguiendo de manera casi continua las novelas (cuentos cortos, películas adaptadas, etc.) que el señor Stephen King ha lanzado de manera pública. No he de decir que sus libros seas influyentes en la forma de como llevo mi vida, lo admito, son más que nada un simple interés de lector aficionado, en busca de algo entretenido y que en contadas ocasiones (o quizás un poco más) me ha hecho pensar en lo que puede pasar en la vida de una persona.


Sin embargo, el título de este texto es el mismo que uno de sus cuentos cortos, quizás el más conocido entre los que ha publicado, y quizás, uno de los que ha marcado más mis formas de pensar; por lo menos, cuando considero que paso por un periodo de 'susceptibilidad mental' ... o para ponerlo de otra manera, simplemente creo cualquier hipótesis que aparezca en mi menteante distintas situaciones; porque admitiéndolo también, considerarlo lógico en cualquier otro momento simplemente es una estupidez.


Un pequeño resumen de la trama: Alan Parker, estudiante universitario que no comprende su vida, recibe una llamada un día acerca de un infarto cerebral que había tenido su madre (persona la cual considera la más cercana en el mundo). Sin considerarlo, se va a buscarla, dejando la universidad. Debido a la falta de transporte adecuado, necesita realizar autostop (tirar dedo/hitchike/cualquier otro término que se les ocurra) para llegar donde ella. Tras varias personas que se ofrecen a llevarlo, tras lo cual termina en un cementerio frente a la tumba de un tal George Staub. Coincidentemente, la próxima persona en ofrecerle a llevarlo es el mismo George Staub. Tras un último paseo amenazador, Alan Parker se despierta, en el cementerio de nuevo, solamente para llegar finalmente donde su madre, quien seguía viva a su llegada.


Esto que escribo no es para exhibir mi gusto por la historia, si no que quiero recalcar en un punto en el encuentro entre Alan y George:

George representa un ser sobrehumano, que en lo que dura su viaje con Alan, le habla sobre su pasado (por ejemplo: los viajes de Alan a una feria donde nunca se atrevió a subir a un carrusel llamado 'La Bala') y antes de terminar su viaje le deja la decisión más importante de su vida a Alan. George, como omnipotente de la serie, debe llevarse a uno de los personajes de esta trama al mundo de los muertos: en los pocos segundos que quedan de viaje, Alan debe decidir a una persona, él mismo o su madre, para que acompañe a George para siempre.


Y es aquí donde he de detenerme, no pienso revelar el resultado de la elección de Alan (a final de cuentas abundan respuestas en google). ¿Qué ha de elegir una persona, entre el ser que más quiere y su propia vida? Obviamente, la respuesta de la mayoría de las personas es, el de la persona que más quiere. Sin embargo, ¿en tan pocos segundos es capaz uno de estar completamente seguro de tener la decisión correcta? Quizás si, por lo menos mi mente ahora me dice que si, que si por alguna razón una decisión similar cayera en mis manos, estoy seguro de lo que elegiría.


¿Pero qué pasa cuando no es tu vida la que está en juego? ¿Si fueran las dos personas que más quieres entre las que tienes que elegir? Probablemente tengas a una persona a quien quieras más entre ambas, y probablemente la elijas. 


Pero todo el tiempo te quedará la idea de que sacrificaste a la otra persona solamente por el bienestar de la primera (por más que sea solo tu mente la que te recuerda que te hiciste la misma pregunta que George le hizo a Alan, y que según la lógica eso no puede influir de ninguna manera en tu vida diaria, porque al final de todo, eso ocurrió solo en tu mente, y no fue verdad). Igual, siempre quedará la marca (mental) de lo que otorgaste a cambio, y siempre te dolerá.


Por eso es que no te echo toda la culpa de lo que viene sucediendo éstas últimas semanas, a pesar de que yo no hice nada, a pesar de que traté de mantener las cosas como estaban a pesar de lo que hiciste, de como cambiaste todo, y al hecho de que probablemente las cosas nunca más se arreglen entre nosotros ...


No te termino de echar la culpa porque cuando me tocó hacerme la pregunta fue mi mente la que eligió a la otra persona y no a ti.